10 julio 2009

Quiero



Quiero escribir sobre el amor y sobre la inocencia,

lanzar al viento versos de esperanza,

palabras bellas o, cuanto menos, mansas.

Quiero encerrar en botellas mensajes de amistad,

de paz y de alegría,

subirlos a lomos de olas de cristal

y provocar una sonrisa al otro lado del mar.

Quiero poder besarte,

bajo la luna o sobre el colchón,

proclamar al mundo entero mi felicidad absurda,

sencilla y sincera,

gritar de goce saliendo desnudo al balcón,

sin temor a envidias,

a censuras

o a tu condena.

Quiero todo eso,

y mucho más.

Pero no puedo;

sé que no debo desear tanto,

no me lo merezco

ni sería justo tomarlo.


Cómo hablar de amor,

cuando medio mundo llora de hambre,

y el otro medio no se sacia de tanta sangre.

Dónde encontrar a un inocente,

si sólo veo miradas que acechan,

índices que me señalan,

estadísticas que aumentan

y jueces que callan.

Y qué decir de la esperanza;

miro a la derecha,

miro a al izquierda,

y el mismo panorama se me presenta.

Un horizonte demasiado lejano,

un arco iris inalcanzable;

lo normal cuando los pacificadores hablan de guerras.

Para qué lanzar botellas

si el océano ya está lleno de ellas,

con o sin mensaje,

con o sin poemas.

Pretendo alcanzar estrellas,

mas sé que es imposible,

pero si tú me dejas,

colgaré la luna sobre nuestras cabezas

y haremos el amor hasta que amanezca.

06 julio 2009



Son las briznas del viento
que a veces depositan la dolencia
en unas caras anónimas,
las desnuda de espíritu
para vestirlas de ausencia,
de derrota y tiempo extinguido
en un ángulo frío del silencio,
bajo el rostro pálido del mundo…
Gorriones de ceniza
Urbanos…
Circulan por las venas
de una ciudad estrecha,
mientras devoran
la triste locura de la nada,
nadie los espera,
ni siquiera la nostalgia,
no fueron elegidos por los dioses.
Son los hijos del desaliento,
de la mordedura
y el hachazo metálico
de la ceguera colectiva…
Jamás verán al sol
derramarse sobre sus auroras.
Son los niños consentidos del olvido…
Las sombras que la miseria perfila
en un relieve de arena…

02 julio 2009

No sé qué hacer en tus ojos

Me detengo frente a tí.


No sé qué hacer en tus ojos:


¿vaciarme,


nadar,


entregarme,


sólo sentirte...?


Y cuando


vuelvo la cabeza hacia otro lado,


estoy perdida,


estoy perdida.


Lunska Nicori






29 junio 2009

En eso, llego.

Me voy desde el recuerdo

de las ansias,

del deseo querida mía.

Con tu nombre a cuestas

de decirte que eras la vida que yo espero

te lo dije?

Llegué a través de una niebla elegante

rota apenas ha llegado como amante

te escribí de países que hoy me son extraños

en los que te viví feliz mientras te quise.





25 junio 2009

SILENCIO

Me tomo la libertad de publicar un post de nuestro compañero y amigo José. Lo he querido hacer para que desde la distancia se sienta arropado por nuestra energía, en el deseo de su pronta recuperación de un grave accidente que sufrió hace unas semanas. Será una forma de no perder el contacto con sus buenos textos y de tenerlo presente en nuestros corazones. (mj)
Fotografía de Pablo Cesar López http://losheliotropos.blogspot.com/

Hoy dejé que el día diga lo suyo aunque siempre sea así y no pueda torcer los acontecimientos . Por ahí andan las cosas y yo sin buscarlas, sé que ellas vendrán indefectiblemente. Me acurruqué en mis pensamientos y los dejé fluir de compuertas bien abiertas, para que desplieguen sus buenos o pésimos colores. No soy capaz de precipitar nada, no quiero hacerlo y es como decir no lo necesito. Entonces distante vi el rostro del silencio pasear su languidez, atravesar mis cristales y andar sobre mis muros, inventar sus escondrijos, descansar un rato y luego salir otra vez a encontrarme. Yo lo he visto y quien quiera puede hacerlo, su reloj es infinito y no marca el tiempo de nadie. Recopila nombres, retoca las risas a su paso, con un pincel de hielo.
El silencio tiene aliados y en ocasiones es reflejo de la muerte, sinónimo de amores heridos o de caminantes extenuados bajo el sol. Aflora desde la vergüenza y de los versos que lucen desteñidos.
El silencio suele pasear desencantado en tus ojos tristes, o en los míos, en la sociedad ficticia de la lengua, es el pecho que palpita como un río melancólico extrañamente dormido. Es el inmigrante que no olvida y tiende un puente imaginario batiendo su blanco pañuelo en clave de adiós.
El silencio está conmigo ahora, somos uno frente a frente, nos miramos en ayer y sin decir “agua va”, preguntamos por la palabra que no aparece.
No tenemos conclusiones que valgan y resignado vuelvo a mí. Percibo que su sortilegio aleja la sed, que me va entregando mansamente mi propiedad suspendida que ya extrañaba. Se retira mansamente, como si le pesara abandonar sus poseciones.
Afuera sigue la calle, el alud de sentidos sujetos a ruidos y sueños que amasamos en el libro común que no tiene en cuenta tus virtudes o mis deberes.
El sol mete sus dedos por la persiana reflejando mi amado verde y mis queridos pájaros que nunca faltan a la cita.
El silencio comienza a desaparecer, es apenas un filamento imperceptible, lujosamente plateado, como el rastro de los caracoles diminutos que atraviesan mi vieja ruta solitaria. (José López R)

Texto escogido de su blog personal:http://tantorra.blogspot.com/http:/

/clasiconuestro.blogspot.com/

23 junio 2009

PAZ EN ORIENTE PROXIMO


Yo sería para ti el ramo del olivo de la paz
Sujetando la paloma
Tengo el pañuelo blanco
Para aplaudir tus lágrimas
Seré tu sombra para sujetar
Tu caída

Tu soledad es mi compañía
Mi alma es tu sabiduría
En la guía de la paz
Yo seré la paloma

Por tu nombre
Mi paloma jamás tendrá
Las alas cortadas
Para mi son sagradas
Como esa unión
Que inspira añoranza



pido disculpa si lo he publicado si permiso, hace tiempo que no publico aqui y no sé las nuevas reglas....

19 junio 2009

DONDE TÚ ESTÁS

Donde Tú estás, surge la vida
Por donde pasas, florece el desierto
Donde Tú miras se ilumina el cielo
Y en el corazón nace la paz.
Donde Tú estás.
Donde Tú estás

Donde Tú estás, surge la vida
Por donde pasas, florece el desierto
Donde Tú miras se ilumina el cielo
Y en el corazón nace la paz.
Donde Tú estás.
Donde Tú estás

Donde Tú estás, vuelve la vida.


Esta es la letra de una canción del grupo Gen Rosso; en esta ocasión interpretada por mi.
Espero que os guste.
Aquí os dejo el enlace para que la podáis escuchar

http://www.yousendit.com/download/cmczS3hZeDNwcFVLSkE9PQ

15 junio 2009

NOSTALGIA DE UN ALBUM DE FOTOS


Antes de leer el post pido disculpas si no se como va el procedimiento, de momento publico eso y por favor me vais avisando el orden de publicacion, mil disculplas
En mis intentos de huida
Cuando no quedan
Islas para naufragar
el país donde el mar
se perdió.

Y me quedo con un álbum
de fotos que me hacer
recordar todos
aquellos caminos
que pude elegir
sin perderme

Revisando las fotos
de mi madre
de mi padre
De lo que están
Y me han traicionado
de lo que no están
y pero están en mi alma

Lleno mi copa de vino
para endulzar la saliva
despejar la mente
de aquellos sitios
que jamás volveré
Piano huerfano (hoy más que nunca)

10 junio 2009

Dolor

Me duelo mucho de quererte
de atisbarte lejos.
De ansiar tu vientre
de mis brazos cuelgo
y no me hallo ni en tus ojos.


Me duelo de obsequiarte el alma
cuando insistes verme
y a veces dices vete
pero en tu corazón me escondo.

Me duelo de contarte
que esta noche es hermosa
para llamarte ausencia
y no puedo distinguirte
tan lejos
entre tanta estrella.


06 junio 2009

Suicidio en masa

Con cierta frecuencia, dudo si escribir algo personal o algo que aluda a los demás.

Confieso que me resulta más fácil contar de los otros.

La objetividad abre puertas y no tengo que combatir con ciertos límites propios.

Cuando dudo tanto, el teclado de mi computadora (a quien le irritan las personas indecisas) chilla, diciendo que para escribir tonterías mejor me quede en silencio.

Le respondo que mientras haya alguien interesado en leer lo que escribo, vale la pena el intento, aunque ese alguien sea el “anónimo” de quién aún no puedo adivinar su nombre.

“¡Detesto los sin nombres!”, me interrumpe el tirano.

Sí, tirano, porque al sentirse dueño de las letras, hace y deshace a su antojo.

Harta de él, busco en el altillo mi vieja Royal, aquella en la que aprendimos a escribir mis hermanos y yo.

La que soportó nuestros humores y aporreos.

Cuando la dejé de usar, la tapé con una sábana vieja. Como se tapan los muebles que nos resistimos a venderlos pero después olvidamos, hasta que pasa alguien que pregunta sino tenemos tal o cual cosa y recién ahí salimos a buscarlos. Algo así pasa con muchos de nuestros recuerdos, esos que representan nuestros mejores momentos y que si les sacáramos “la sábana”, de vez en cuando, nos haría tanto bien…
Decía, ahí estaba mi vieja máquina de escribir como esperando. Al destaparla, el rodillo me enfrentó con la verdad: “Las teclas están muertas. Se fueron olvidando de cantar. Un día, decidieron suicidarse en masa. Excepto dos, las de los signos de interrogación, ellas no quisieron morirse, te estuvieron esperando para preguntarte cómo se hace para abandonar sin que duela…”.

Quedé atontada, sin poder responder la pregunta.

Atiné a decir “¡Maldita tecnología!”
Bajé corriendo. Me acerqué sigilosa, antes de que pudiera escribir alguna señal de socorro.

Con rabia lo arrojé tan lejos como pude. Sé que él no tiene la culpa de mi error, de mi descuido, pero alguien tiene que cargar con ella.

Yo estoy muy consternada para hacerlo.

Eso sí, les pido sepan disculpar mis posibles faltas de ortografía en mis próximas entradas. Sospecho que mi teclado, en cuanto regrese del hospital, buscará la forma de vengarse…

02 junio 2009

Amores enjaulados II


Soñé que era un pequeño pájaro, de fino cantar y colores sutiles, agradables a la vista. Y en este sueño, mi hogar era una imponente jaula, bañada en oro y rematada en rubíes; hermosos trapecios colgaban en lo más alto, sus suaves balanceos me alegraban el dormir. Y justo enfrente, un gran ventanal, desde donde cada mañana me saludaba el amanecer, y por donde cada noche me visitaban las estrellas.

Mi dueño, un gentil caballero, me colmaba de goces. Las más deliciosas semillas no faltaban en mi pesebre, y el agua, siempre fresca y transparente. No pasaba un solo día sin que limpiase mis rincones, y la jaula en todo momento lucía esplendorosa.

Nada podía haber que enturbiase mi suerte.

Pero un día cualquiera mi amo se despistó, la puerta dejó entreabierta y el aire, mi libertad me anunció.

Y volé.

Al despertar, abrí la jaula a mi canario. Me miró, y continuó con su trinar.

28 mayo 2009

Espacio de menta

Quería presentaros un blog que está empezando y parece prometedor, aquí un poema de la autora, Emilia González:

"El reino de la espiga está muy cerca,
tú no tienes más que
dejarte desgarrar tus harapos en malva
con la acritud salvaje del trigo en primavera
sentir cómo reciben tu cuerpo los sembrados
y te mojas el alma de rocío"

espaciodementa.blogspot.com

24 mayo 2009

Quizá, mejor no.

Disculpa que recién hoy traiga en la mochila esos besos que no te di, para dejarlos en la esquina de la sombra de aquel árbol. Y es que, adonde voy, no puedo llevarlos. Me dirían, tal vez, que los besos que no fueron, no deberé guardarlos. No son permitidos, por ilógicos.

Quizá sembrándolos en aquel campo, se pueda cosechar ánimos, pero luego, cuando no haya nadie.

No quiero ya causarte más dolor (o causármelo a mí, que es lo mismo) y a pesar de que no leerás lo que te escribo, te dejaré un rastro de mi sentimiento. Quizá no para que lo sigas, tal vez para que intentes rastrearlo con el sonido lejano de tus pasos. Aquellos que jamás intervinieron cuando mi voz se hacía tierna en la puerta de tus manos, donde los vi morir de uno en uno.

Nunca me las abriste espontáneamente, eso es cierto, pero qué reclamar ya si estoy a un paso de dejarle al abismo mis lamentos.

Tú ya no debes saberlo y quizá se pierdan en los colores grises de la tarde, tal vez no, qué importa ya ...pero mejor vuelve amor, yo te estaré esperando.

19 mayo 2009

Solo pido

Que importan los sonidos
si modelan huecos y entrañas,
soledades derretidas,
ventanas y puertas falsas.
Que importan
si el cielo se cubrió de brasa
y la ceniza ciega ojos,
corazones, canciones mudas
a fuerza de fusil y bala.

Solo pido un trino
desde la verde rama.
Una clave de Sol
en estos días nublados
y el beso esparcido
en cada cruce,
en cada amapola deshojada.

Carlos Gargallo (c)

14 mayo 2009

Quedar para tomar café, un día cualquiera

Yo te miraba

y quería ser indiferente

como el puño de nuestros diálogos.

Nuestros cuerpos

se acercaban cada vez

confesándose inocentes por la distancia,

soñándose a escondidas en el mármol.


Hasta que llegaste

y con urgencia propusiste,

y mis ojos

con urgencia aceptaron.


Lunska Nicori