27 enero 2012

Patologías

I

Va el otro día y me entero de que el corazón no late en el lado izquierdo del pecho, sino en el centro.
De inmediato me pongo la mano,
                                                    palpo,
                                                              lo busco,
                                                                            ¡no puede ser!
                              Pum pum
¡Ahí está!, grande y sonriente, donde siempre.
Respiro aliviado.
Vuelve el coro de violines a subir por mi estómago.
El del centro debe de ser otro corazón.
Ese que cuando se para, nos da un susto.

II

El silencio despierta un canto de grillos en mi cabeza.
Todo comienza con un redoble de tambores.
                  Pum   pum   pum
Le sigue una sinfonía de violines de aluminio en cada oído.
Un alud de arenas movedizas resbala por las sienes.
                  Pum   pum   pum
Estampida de escorpiones atravesando la frente.
                  Pum   pum   pum
La noche pesa como un acorde de chelo en un cementerio.
Menos mal que siento tu calor en la almohada.

III

Prefiero el apetito al hambre.
La soledad al desamparo.
El dolor al sufrimiento.
La pobreza a la miseria.
La tristeza a la depresión.
El susto al miedo.
El llanto a la amargura.
Prefiero el desconocimiento a la ignorancia.
La poesía a la Enciclopedia.
Mi bastón a la limusina.
Y tus patas de gallo a cantos de sirena.

IV

De pronto, sobrevino un gran dolor,
se bajó la guardia,
cayeron las defensas
y reinó la anarquía.
Una célula le dijo a otra:
─Nos vemos en la entrada del pulmón.
─Vale  ─ respondió la otra─ ¿puedo llevar a unas amigas?
─Claro, porqué no.
Total, que se juntaron nosecuántas células.
Aquello no podía terminar bien.
La irrupción fue violenta,
el pulmón quedó cerrado para siempre,
y de las células rebeldes jamás se supo.
El caso es que desde entonces, y con regularidad, incendian el lugar de los hechos,
para que no olvidemos,
acabando incluso con las que pasan por allí por casualidad.
Cada vez los incendios son más extensos;
se ve que no se fían de nosotras.
Y cada vez somos menos las que resistimos.
Creo que no nos merecemos esto.

16 enero 2012

Al encuentro de uno mismo

Un camino lleno de interrogantes donde observar con la precisión del silencio es indispensable para “ver”. Comprender es la misiva de la mente pero no del Alma. Comprender es el acecho del que se pierde en las miasmas laberínticas que simulan el propio encierro en el paisaje decorado de posibilidades. La reflexión es otra cosa; como seguramente es también la verdadera identidad que ahuyenta los pensamientos y hechos que creamos y acompañamos lo superfluo que captan los sentidos habituales desde donde miramos eso que llamamos vida. En uno mismo está mucho más que el todo que podamos imaginar, mas descubrirlo no es más que dar los primeros pasos hacia el desapego de las costumbres que han adormecido nuestro paso y olvidado que venimos, caminamos y andamos hacia un lugar que poco tiene que ver incluso con los sentimientos más profundos. ¿Qué es la profundidad?, ¿un averno o un mundo nuevo de continua transformación? Pero cambiar cuesta tanto como caminar hacia uno mismo; el espejo no lo miramos como un reflejo donde lo silente hay que observarlo con el esmero de la condición divina; lo humano lo conocemos y vivimos, pero así nos va; andar cojos por la carencia divina es no reconocer el valor de lo sencillo, a la vez que practicamos lo que nuestra individualidad pide en el mayor de los silencios.
Dejando atrás las decisiones propias del libre albedrío, dejamos de desear lo mundano para encontrar el sabor incondicional de lo divino. Así, creo, se camina y se encuentra la sonrisa vespertina de la mañana unida al amanecer nuevo del instante que se repite como un vacío creador; arquetipos de nuevas formas que son parte del movimiento eterno llamado evolución. No existen precedentes cuando el movimiento continuado gira desde el principio de los tiempos con el mismo, idéntico fin que cumplir un plan en el que estamos inmersos, pero racionalmente desechamos a cambio de temporales ciclos que se repiten como un infinito artificial del que no se puede salir cuando creemos más en ese universo ficticio que en las energías sutiles que mueven y tienen su ser tras el velo de la forma.
Encontrarse uno mismo es renacer con el sabor del saber que nada se sabe pero todo puede aprenderse en la escuela de los acontecimientos que medimos con el tiempo, las circunstancias, lo llamado bueno o malo, los placeres y dolores. ¿Por qué elegimos lo bueno y desechamos lo malo? ¿No se aprende de todo? ¿Quién puso por primera vez nombre a lo que ocurre? La armonía no es un privilegio sino fruto del arduo esfuerzo de equilibrio de todo aquello que se dispersa, volando alto, volando bajo; gavilán o paloma ambas vuelan; ¿más importante es volar alto que disfrutar del vuelo? Una conciencia adormecida no vuela; el ruido casi esperpéntico de nuevas sensaciones rompen la mirada perenne pero socavada del Alma. Lo contrario de lo que creemos que es, es lo que es; esto es un reto que requiere atrevimiento y voluntad. ¿De qué sirve descubrir un tesoro si no sabemos usarlo? Cada paso que aprendemos lo que somos y acertamos vivirlo, nos acercamos una pizca más al umbral del portal que conduce a vivir la libertad del espíritu, y por ende debe ser cada vez más el verdadero compromiso con uno mismo.
Reflexionar es adentrarse en la propia perspectiva y discernir la verdadera perspectiva; así comenzamos a cambiar, actualizar toda índole de pensamientos y actitudes hacia la vivencia del presente ahora. Estimular este hecho puede llegar a ser sumamente importante y reconocer por el tiempo que es además necesario como el respirar o el comer. Una acción verdaderamente coherente es fruto del ahora, lo demás son resquicios del pasado y de aquello que tenemos ingénito como lastre que debemos transmutar.

Emig

31 diciembre 2011

Obnubilación


Las enigmáticas palabras del maestro quedaron impresas en la mente del discípulo como los arcanos símbolos milenarios sobre la piedra caliza que recibía a los extranjeros a la entrada del templo, y se instalaron durante tiempo indefinido en ese oscuro e impenetrable hueco que la memoria tiene reservado sólo para las grandes verdades que merecen la pena ser recordadas hasta el fin de los días: “Se le llama invisible porque no se le puede ver; imperceptible porque no se le puede oír; impalpable porque no se le puede atrapar. Estos tres son ininvestigables, por eso se confunden en uno sólo. Quien le ha conocido se calla. Quien habla no le ha conocido.” 
Semejante galimatías se repetía una y otra vez de forma incansable cual tambores de guerra anunciando el inicio de lo inevitable, en el interior de la inexperta cabeza del discípulo mientras trataba de alcanzar, con las piernas cruzadas en la posición sagrada del loto, ese estado de total claridad contrario a aquel otro de obnubilación que en aquellos momentos dominaba su espíritu. De todos los koans propuestos por su maestro hasta el momento, aquel resultaba sin duda el más extraño y desafiante, y el discípulo intuía que su resolución le podría abrir caminos secretos que le conducirían a parajes inhóspitos e inimaginables para su ignorante mente de principiante.
Pero la paciencia y la tenacidad siempre tienen su recompensa, y en esta ocasión quiso el caprichoso destino que ésta no se alargase en el tiempo, como era su costumbre, premiando al obstinado discípulo con un pensamiento iluminador que como un rayo atravesó su córtex cerebral inundándolo todo, al igual que las aguas hacían con los arrozales en épocas de abundancia.
“Cualquiera podría reconocer el olor de la rosa florecida –pensó–, pero quién de entre todos sería capaz de describirlo con palabras. También la visión del vuelo del sereno gavilán sobre la bóveda celeste me transporta a un paraíso de paz y, sin embargo, me siento incapaz de explicarlo a mis semejantes en el lenguaje conocido. Lo mismo ocurre cuando la esfera lunar se sumerge en las remansadas aguas del lago durante las noches estivales, dejándonos el alma tan transparente y vacía como la parte más valiosa del cántaro de barro; cuántos podrían decir entonces lo que sus corazones les transmiten sin faltar a la fidelidad. De la misma forma, conozco el sedante sonido del fluir del agua sobre la roca pulida que tanto calma mi ánimo cuando la oscuridad se cierne sobre él, y no por ello me atrevería a traducirlo al idioma de la tinta. Tampoco debe de existir nadie diestro en los símbolos gráficos apto para narrar los sentimientos que afloran durante un paseo por el frondoso bosque henchido de diferentes cantos de aves multicolores. Y qué decir de las mágicas melodías remotas que los juglares hacen brotar misteriosamente de sus cañas agujereadas; imposible relatar cómo nos hace vibrar hasta el último de los vellos que nacen en nuestra piel.
El maestro tiene razón, como no podía ser de otra manera, quien le ha conocido se calla; quien habla no le ha conocido.”
Y así el espíritu del joven discípulo mudó de la obnubilación a una tenue claridad que sólo comenzaba a asomar tímidamente cual amanecer el primer día de primavera, y que con el transcurrir del tiempo terminaría alumbrándolo como el sol en su cenit, dejando atrás para siempre la noche eterna que reina en el corazón de la gran mayoría de los mortales.

28 diciembre 2011

Des-asciendo un descenso



Trato de reorganizarlo todo.
Escucho lo que la vida me dice:
    lo que es luz y violencia
    en esta totalidad que divide.
Me detengo sobre la libertad del silencio
a la hora en que se viste de colores el crepúsculo.

Sólo con la embriaguez que la derrota concede,
siendo cómplice de una alucinación
y habitante nocturna
junto a las estrellas que están al alcance
de todas las posibilidades,
voy descendiendo
por las extrañas pendientes de ciertas sombras.
El único camino que me conducirá
hacia el ascenso de un sol matinal,
    el que me hará empezar
    por ahorrarme a mí misma.

Los espejos me devuelven
el reflejo de mil miradas indiscretas,
entre las que se pierde la mía...
No, no es fácil este descenso.  
No sé si sueño,
o despierto del sueño.
Tal vez todo sea sueño…,
ilusión o espejismo.

 Me arrastraré hacia los limbos.
 Atravesaré las altas vigilias.

Vagar, olvidar…
Despedazar todos los calendarios
con todas sus estaciones.

Liberar a la palabra que me obsesiona,
depositarla delicadamente al borde
de algún camino en la primavera…
Cubrirla con un paño sin flores, ni luna…
Dejarla desnuda de imágenes inútiles,
borrar de ella lo superfluo
antes de que todo se caiga a pedazos.
                         mj

    © Todos los derechos reservados              



25 diciembre 2011

Noche de sombras

Se lo debo todo a esta noche de sombras
Noche fría del liviano invierno
Caverna de palabras
Destino a tu ausencia.

Reptando en los silencios al caer el sol
Al morir el sol
Siguen brillando tus ojos con la misma belleza
Con un esquema de verdad
En tus mirada fija
Yo desordené mis rincones.

Es la hora de barrer el alma
Y ver crecer a los niños de la medianoche
Jugando felices bajo mi vestido de flores
O algo así decía la Pizarnik
Callémoslo  por siempre
Pues decirlo será hacerlo real
Y vivimos mejor en sueños
Soñando soñé soñaste.

Mi plan es mirarte
Ahogarme en el mar de tus ojos
Tengo todo el tiempo del mundo
Hasta dejar de tenerlo
Te regalo pues
Mis relojes
Con todos sus tic
Con todos sus tac
Mi grito y mi quietud
Sacos de palabras que bifurcan
Al llegar a casa por caminos que he perdido
Y soy derroche
Carne para tu aliento lejano
Alcohol y secretos bajo mi ombligo
Al pensarte sin que estés
Y eso es poesía
Al menos ausencia
Quizás sed
Deseo
Torpeza
Al menos soy yo
O alguien que me habla
Y me hace escribir para verme vivir
Por diversión
 Por aburrimiento
El caso es que te soñé
Despeinado y feliz entre el sudor de mi almohada
En la vida que se olvida de vivir
Y cuando la veo sufrir en el rostro de otros
Tus pupilas me salvan de esos derroteros
Tus manos se cruzan en mi espalda
Y me cosen unas alas
Un corsé de momentos que no han llegado
Volaré hacia ellos
Como los pájaros que no han nacido
Planean dormidos su vuelo

Su vuelo eterno.


23 diciembre 2011

albedrío

Soy el que va por el sendero agreste con su mochila disidente, el que mira libar a las abejas de la comarca, que llegan del campo árido desnaturalizado prematuramente. No llevo pregones ni consignas, apenas canto la filosofía de las piedras, y le robo poemas a mi hijo, el de las letras, que habla de nosotros, los que remamos en un mar de palabras oscuras a veces mal compiladas. Amo a los colibríes que veo sacudir su realeza junto al sencillo gorrión que ilumina la vida, aunque muchos no lo comprendan y rechacen por su opaco espejo de grises plumas. Los he visto confraternizar pero jamás haciendo la guerra, majestuosos alados unidos en el corto espacio de una rama seca de mirar el universo. Sabios, prudentes, andan sin despertar ruidos, para no molestar nuestros ámbitos cotidianamente insuficientes y ásperos, desconectados, impiadosos e infieles. Dos brazos en cruz me dieron la ruta de los que mueren por la codicia extrema que arma poderes y sables sin rostro, acomodando a gusto su reino en el mundo. Soy el analfabeto, el cartonero, el que cultiva la tierra aún libre de la pústula de los terratenientes, de los burócratas que amasan dinero para las ratas. Cuando creo que debo invertir el sentido liberador de mis papeles, los devuelvo a su origen, el suelo, los árboles, el silencio. Los derramo como rocío en las vertientes que encuentro al paso, aunque escapen definitivamente a mi dominio. El murmullo del cielo no perece, son las voces de sus habitantes tan cercanos, los tuyos, los míos. Es la brisa aliviando la canción queda de los labradores y los obreros constituidos sirvientes de sus terrones y sus herramientas. Historia reciclada en el libreto de los inventores de la segregación, dueños de las armas siempre listas para ofender o eliminar. Lo siento, me verás pasar de mirada sumisa, pero no humillada. Mi exterior es una apariencia real donde la debilidad no habita. Pienso que la fortaleza es un escudo de adentro, que no se exhibe, como un charlatán de feria adornaría sus virtudes. Es un secreto que se manifiesta cuando el reflejo es recíproco, allí donde el abrazo será brote, causa y razón evidente de mi elección.

Texto y fotografía de José López Romero.

21 diciembre 2011

Silencios Desordenados

Siento que necesito
metáforas y más metáforas
 para cubrir las carencias del camino.
Acercarme con ellas
    a todas las almas, 
                   a mí alma…

Las calles se estrechan
Y un sueño transita de puntillas
por una estrella solitaria
Cae la lluvia…
He engullido de un trago
la emoción que me condenaba…

El reloj se suicida…
El tiempo no llegó a “tiempo”
A la cita prevista

También un ángel pasa por mi lado
intento hablarle
pero no se detiene lo suficiente

Sigue lloviendo
Mío es este paisaje
Mía  la silenciosa tarde

Hoy sólo escribo silencios desordenados
mientras la vida pone las cosas en su sitio justo.
 mj

19 diciembre 2011

Historias de la Atlantida


Reina Isis

Bienvenida reina Isis.
─¿Ya no me llamas “Mi reina”?
─De eso hace mucho, ¿no crees?
─Para nosotros como si hubiese sido ayer.
─¿Qué tal el viaje?
─Placentero; sobre todo una vez comencé a recordar. Esa maldita enfermedad está causando demasiado dolor en la Tierra.
─Tú lo elegiste así. Ya sabes que fue necesario; el sufrimiento es el camino más rápido.
─Lo sé; no había tiempo para más. ¿Y Osiris?
─Ya pensé que nunca preguntarías por él. Tu esposo te espera con impaciencia.
─Así debe ser; nunca le sentó muy bien la eternidad.
Ha cuidado de ti en todo momento.
Sí... nunca me he sentido más querida en la Tierra que en esta última vida. Isabel ocupará para siempre un lugar eminente en mi corazón. ¿Ya estamos todos los hermanos atlantes?
Casi.
─Bien. El momento se acerca.
¿Y volveremos a reinar como dioses absolutos?
¡Por supuesto que no, insensato!. Ahora les toca a ellos recordar su divinidad.

Dedicado a mi querida amiga Isabel, compañera de letras fallecida recientemente.
Thot, el atlante

Nunca olvidaré el día en el que aparecieron sobre nuestro cielo, a bordo de  burbujas incandescentes: altos y de porte imponente, la viva imagen de dioses venidos de estrellas lejanas. ¿Cómo imaginar su procedencia terrestre siendo tan diferentes a nosotros? Qué pensarían al vernos, bajitos, peludos, toscos y de lengua tan burda; debimos parecerles una manada de salvajes analfabetos. Construyeron, con pesadas moles de granito, grandes templos apuntando hacia las estrellas, de figuras extrañas para nosotros.
            El jefe se hacía llamar Thot: Thot el atlante. Él fue quien nos enseñó todo lo que necesitábamos saber. Llamaron a nuestra tierra Egipto.

Ejercicio de relato en 100 palabras para la Escuela de Letraslibres

17 diciembre 2011

Preludio: no vaciles.

“Al caminar sólo camina, al estar sentado sólo siéntate, al comer come y, sobre todo, no vaciles”.

Si hay una puerta que se abre y descubre el preludio de cada instante es vivir con atención cada momento presente. Dicen que la atención es preludio de sabiduría porque cuando se está atento hay silencio, y el silencio es la máxima del vacío creador que somos en esencia.
¿Por qué estas palabras? Porque efectivamente vivimos ¿tiempos convulsos? O mejor llamarlos preludio del cambio que amanece inexorable, aunque éste rompa nuestras estructuras físicas, emocionales y mentales. Llegará un día en que solamente las semillas del impulso venidero tendrán cabida en el nuevo orden social que deberá plasmarse ya desde nuestras almas.
La vacilación frena el impulso natural de evolución en el que estamos inmersos; creo que llegó la hora de no poner nombre a nada y dejar que la luz se demuestre a sí misma; pero mejor si participamos en dar vida a ese haz que habita desde la noche de los tiempos en nuestros corazones adormecidos por los vaivenes temporales.
Ninguna circunstancia es preludio hacia la luz si no es contemplada con el corazón, Creo que todo forma parte del aprender; y aprender no es vivir desde la dolencia ni el desasosiego; tampoco dejarse llevar por lo aparente aunque lo sintamos muy adentro; quizás porque todo son nubes de ofuscación, engalanadas con el impulso temporal de volver a vivir tropezando con las mismas piedras. Acaso el horizonte perdido de nuestras miradas sea el preludio semejante a la mirada del bebé comprometido en vivir desde su sencillez, descubriendo el tesoro del que vive solamente aprender de todo y, sin saber, infinitas huestes de energía puramente cósmica acompañan a una mente que todavía no está formada ni es especulativa ni entiende lo que son los devaneos del habitual péndulo que somos los adultos.
Así veo y así comparto mi manera de ver Preludio.

Emig

15 diciembre 2011

He muerto y resucitado tantas veces
que no sé bien
si vivo en muerte o muero vivo.

Vivir, morir, es algo indiferente
para aquellos que creen en un infinito mañana.

Doy las manos abiertas a cada paso,
recojo aromas de amapola,
río cada vez más tarde,
y. aún así,
mi bolsillos siguen vacíos.

Resucitar, morir,
al final es lo mismo.

Carlos Gargallo (c)

11 diciembre 2011

Lo que me cuenta el balcón..

LO QUE ME CUENTA EL BALCÓN
Escríbete a oscuras
Desde una pared sin nombre
A oscuras
Escenario de la espera apocalíptica
Torrente de ganas que uno no posee
Como no se posee la verdad
Que es como un tesoro de mentiras
Que uno se cuenta
Para no escucharse
Luz del cielo fantasma
Fantasma de la ciudad de los fantasmas
Melodía que estrecha las gargantas
De los gritos mudos
De las bocas del metro
De los deseos que no deben desearse
Que es mirar tu boca y temblar
Que es temblar por dentro
Desde mi boca
Que es la flor que no ha nacido
Pero mata
Como yo mato
Como yo mato
 la última palabra
Sam
ADELANTE PRELUDIO

07 diciembre 2011

Quien fuera estrella


 MIA PATIODEAZAHARES 
de Peñiscola, 
España

QUIEN FUERA ESTRELLA

Las palabras se desnudan en el silencio,
viene el viento y las rompe...
El deseo les alumbra y recompone.

Quiero escuchar un collar de tus palabras
las que nunca pronunciaste, pero es tarde
te alejaste y cae una cascada de silencios
lánguidos a veces ,a veces frenéticos

Lágrimas de tu calavera
que en la noche implorando ruedan
mi beso de dulzura.
Quien fuera estrella desnuda
para aliviar tu noche tan turbia!

10 agosto 2011

Delirios

Es un vacío intenso el que arrastran los ojos
Una procesión de amaneceres crudos de sol en la pupila
Es un cuerpo reptando por tu silencio y por tu ausencia
Tu ausencia.
Es lo que podría y no es, una tortura extraña
Un arrebato de nostalgia inútil
Una ilusión caducada en el  extrarradio de la conciencia
Se sucede un pensamiento escalón tras escalón
Y un tropiezo.
Hay una margarita deshojándome
Un cielo azul tiniebla roncando en mi oído
Una ventana rejada con vistas a la profundidad perenne del mar
Hay pájaros, de día y de noche pájaros apostando sus alas por volar.
No tengo especie.
Quiero una soledad verdadera como la de la noche.
Quiero un silencio verdadero como el del mar
Hay un televisor gritando en casa
Hay un pasado cristalino y un futuro tachado en el calendario
Hay una sonrisa por cada lágrima
Hay un suspiro por cada delirio
Es más que una palabra, es más que un pensamiento.
Es un enredo sensorial y cenizas de estrellas que jamás brillaron.
A quien puede interesarle una hoja manchada, un papel blanco.
Desisto
Amar o ilusión de amar.
Dolor o ilusión de dolor
Locura o desesperación
Qué mas da corazón.
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