PRELUDIO
04 febrero 2012
27 enero 2012
Patologías
Va el otro día y me entero de que el corazón no late en el lado izquierdo del pecho, sino en el centro.
De inmediato me pongo la mano,
palpo,
lo busco,
¡no puede ser!
Pum pum
¡Ahí está!, grande y sonriente, donde siempre.
Respiro aliviado.
Vuelve el coro de violines a subir por mi estómago.
El del centro debe de ser otro corazón.
Ese que cuando se para, nos da un susto.
II
El silencio despierta un canto de grillos en mi cabeza.
Todo comienza con un redoble de tambores.
Pum pum pum
Le sigue una sinfonía de violines de aluminio en cada oído.
Un alud de arenas movedizas resbala por las sienes.
Pum pum pum
Estampida de escorpiones atravesando la frente.
Pum pum pum
La noche pesa como un acorde de chelo en un cementerio.
Menos mal que siento tu calor en la almohada.
III
Prefiero el apetito al hambre.
La soledad al desamparo.
El dolor al sufrimiento.
La pobreza a la miseria.
La tristeza a la depresión.
El susto al miedo.
El llanto a la amargura.
Prefiero el desconocimiento a la ignorancia.
La poesía a la Enciclopedia.
Mi bastón a la limusina.
Y tus patas de gallo a cantos de sirena.
IV
De pronto, sobrevino un gran dolor,
se bajó la guardia,
cayeron las defensas
y reinó la anarquía.
Una célula le dijo a otra:
─Nos vemos en la entrada del pulmón.
─Vale ─ respondió la otra─ ¿puedo llevar a unas amigas?
─Claro, porqué no.
Total, que se juntaron nosecuántas células.
Aquello no podía terminar bien.
La irrupción fue violenta,
el pulmón quedó cerrado para siempre,
y de las células rebeldes jamás se supo.
El caso es que desde entonces, y con regularidad, incendian el lugar de los hechos,
para que no olvidemos,
acabando incluso con las que pasan por allí por casualidad.
Cada vez los incendios son más extensos;
se ve que no se fían de nosotras.
Y cada vez somos menos las que resistimos.
Creo que no nos merecemos esto.
16 enero 2012
Al encuentro de uno mismo
Dejando atrás las decisiones propias del libre albedrío, dejamos de desear lo mundano para encontrar el sabor incondicional de lo divino. Así, creo, se camina y se encuentra la sonrisa vespertina de la mañana unida al amanecer nuevo del instante que se repite como un vacío creador; arquetipos de nuevas formas que son parte del movimiento eterno llamado evolución. No existen precedentes cuando el movimiento continuado gira desde el principio de los tiempos con el mismo, idéntico fin que cumplir un plan en el que estamos inmersos, pero racionalmente desechamos a cambio de temporales ciclos que se repiten como un infinito artificial del que no se puede salir cuando creemos más en ese universo ficticio que en las energías sutiles que mueven y tienen su ser tras el velo de la forma.
Encontrarse uno mismo es renacer con el sabor del saber que nada se sabe pero todo puede aprenderse en la escuela de los acontecimientos que medimos con el tiempo, las circunstancias, lo llamado bueno o malo, los placeres y dolores. ¿Por qué elegimos lo bueno y desechamos lo malo? ¿No se aprende de todo? ¿Quién puso por primera vez nombre a lo que ocurre? La armonía no es un privilegio sino fruto del arduo esfuerzo de equilibrio de todo aquello que se dispersa, volando alto, volando bajo; gavilán o paloma ambas vuelan; ¿más importante es volar alto que disfrutar del vuelo? Una conciencia adormecida no vuela; el ruido casi esperpéntico de nuevas sensaciones rompen la mirada perenne pero socavada del Alma. Lo contrario de lo que creemos que es, es lo que es; esto es un reto que requiere atrevimiento y voluntad. ¿De qué sirve descubrir un tesoro si no sabemos usarlo? Cada paso que aprendemos lo que somos y acertamos vivirlo, nos acercamos una pizca más al umbral del portal que conduce a vivir la libertad del espíritu, y por ende debe ser cada vez más el verdadero compromiso con uno mismo.
Reflexionar es adentrarse en la propia perspectiva y discernir la verdadera perspectiva; así comenzamos a cambiar, actualizar toda índole de pensamientos y actitudes hacia la vivencia del presente ahora. Estimular este hecho puede llegar a ser sumamente importante y reconocer por el tiempo que es además necesario como el respirar o el comer. Una acción verdaderamente coherente es fruto del ahora, lo demás son resquicios del pasado y de aquello que tenemos ingénito como lastre que debemos transmutar.
Emig
31 diciembre 2011
Obnubilación
28 diciembre 2011
Des-asciendo un descenso
entre las que se pierde la mía...
25 diciembre 2011
Noche de sombras
23 diciembre 2011
albedrío

Soy el que va por el sendero agreste con su mochila disidente, el que mira libar a las abejas de la comarca, que llegan del campo árido desnaturalizado prematuramente. No llevo pregones ni consignas, apenas canto la filosofía de las piedras, y le robo poemas a mi hijo, el de las letras, que habla de nosotros, los que remamos en un mar de palabras oscuras a veces mal compiladas. Amo a los colibríes que veo sacudir su realeza junto al sencillo gorrión que ilumina la vida, aunque muchos no lo comprendan y rechacen por su opaco espejo de grises plumas. Los he visto confraternizar pero jamás haciendo la guerra, majestuosos alados unidos en el corto espacio de una rama seca de mirar el universo. Sabios, prudentes, andan sin despertar ruidos, para no molestar nuestros ámbitos cotidianamente insuficientes y ásperos, desconectados, impiadosos e infieles. Dos brazos en cruz me dieron la ruta de los que mueren por la codicia extrema que arma poderes y sables sin rostro, acomodando a gusto su reino en el mundo. Soy el analfabeto, el cartonero, el que cultiva la tierra aún libre de la pústula de los terratenientes, de los burócratas que amasan dinero para las ratas. Cuando creo que debo invertir el sentido liberador de mis papeles, los devuelvo a su origen, el suelo, los árboles, el silencio. Los derramo como rocío en las vertientes que encuentro al paso, aunque escapen definitivamente a mi dominio. El murmullo del cielo no perece, son las voces de sus habitantes tan cercanos, los tuyos, los míos. Es la brisa aliviando la canción queda de los labradores y los obreros constituidos sirvientes de sus terrones y sus herramientas. Historia reciclada en el libreto de los inventores de la segregación, dueños de las armas siempre listas para ofender o eliminar. Lo siento, me verás pasar de mirada sumisa, pero no humillada. Mi exterior es una apariencia real donde la debilidad no habita. Pienso que la fortaleza es un escudo de adentro, que no se exhibe, como un charlatán de feria adornaría sus virtudes. Es un secreto que se manifiesta cuando el reflejo es recíproco, allí donde el abrazo será brote, causa y razón evidente de mi elección.
Texto y fotografía de José López Romero.
21 diciembre 2011
Silencios Desordenados
mientras la vida pone las cosas en su sitio justo.
19 diciembre 2011
Historias de la Atlantida
17 diciembre 2011
Preludio: no vaciles.
“Al caminar sólo camina, al estar sentado sólo siéntate, al comer come y, sobre todo, no vaciles”.Si hay una puerta que se abre y descubre el preludio de cada instante es vivir con atención cada momento presente. Dicen que la atención es preludio de sabiduría porque cuando se está atento hay silencio, y el silencio es la máxima del vacío creador que somos en esencia.
¿Por qué estas palabras? Porque efectivamente vivimos ¿tiempos convulsos? O mejor llamarlos preludio del cambio que amanece inexorable, aunque éste rompa nuestras estructuras físicas, emocionales y mentales. Llegará un día en que solamente las semillas del impulso venidero tendrán cabida en el nuevo orden social que deberá plasmarse ya desde nuestras almas.
La vacilación frena el impulso natural de evolución en el que estamos inmersos; creo que llegó la hora de no poner nombre a nada y dejar que la luz se demuestre a sí misma; pero mejor si participamos en dar vida a ese haz que habita desde la noche de los tiempos en nuestros corazones adormecidos por los vaivenes temporales.
Ninguna circunstancia es preludio hacia la luz si no es contemplada con el corazón, Creo que todo forma parte del aprender; y aprender no es vivir desde la dolencia ni el desasosiego; tampoco dejarse llevar por lo aparente aunque lo sintamos muy adentro; quizás porque todo son nubes de ofuscación, engalanadas con el impulso temporal de volver a vivir tropezando con las mismas piedras. Acaso el horizonte perdido de nuestras miradas sea el preludio semejante a la mirada del bebé comprometido en vivir desde su sencillez, descubriendo el tesoro del que vive solamente aprender de todo y, sin saber, infinitas huestes de energía puramente cósmica acompañan a una mente que todavía no está formada ni es especulativa ni entiende lo que son los devaneos del habitual péndulo que somos los adultos.
Así veo y así comparto mi manera de ver Preludio.
Emig
15 diciembre 2011
que no sé bien
si vivo en muerte o muero vivo.
Vivir, morir, es algo indiferente
para aquellos que creen en un infinito mañana.
Doy las manos abiertas a cada paso,
recojo aromas de amapola,
río cada vez más tarde,
y. aún así,
mi bolsillos siguen vacíos.
Resucitar, morir,
al final es lo mismo.
Carlos Gargallo (c)
11 diciembre 2011
Lo que me cuenta el balcón..
09 diciembre 2011
07 diciembre 2011
Quien fuera estrella
QUIEN FUERA ESTRELLA




