27 agosto 2008

AMISTAD E INTIMIDAD


Cuando el amor honesto y sincero se hizo hábito en alguien, se dice que se quiere con un amor de amigo. Al decir que es un hábito también decimos que se construye, es una unión que se fragua con el tiempo. El amor de amistad se coloca decididamente fuera del ambiente familiar y se aparta del color sexual. Según Santo Tomás, el amor de amistad es un amor perfecto. En este amor perfecto salgo totalmente fuera de mí terminando en mi amigo amado; yo amo a mi amigo por él mismo. Es un éxtasis de la intimidad (éxtasis no como algo sobrenatural, simplemente como ponerse fuera de sí), "la unión afectiva íntima entre el amante y el amado, que es el amor, supone la salida del amante de sí mismo y su persistencia afectiva en el amado, el éxtasis." En ese éxtasis yo me encuentro a mí mismo en el otro. Es el acto más encumbrado del amor, es la aprobación que hace mi intimidad de la intimidad del otro. Esta intimidad no es un espacio cerrado sino una relación que une por dentro a las personas. "La intimidad, interioridad relacionada, se forma o fragua en el curso de la vida personal - el hombre comienza a descubrir la intimidad en una etapa de su vida -, y podemos contribuir a fomentarla en el otro: es más, ella no se profundiza ni se amplía sin el contacto con el otro. Una intimidad es fuerte en la misma medida en que tiene capacidad de compartir y de relacionarse creativamente." Por eso esta interioridad, esta intimidad no es distancia sino que se convierte en vínculo. No hay otro modo de apertura personal total que la realizada en la intimidad. El amor de amistad es siempre íntimo, y en ese amor íntimo encontramos nuestro bien humano y perfecto afirmando el bien absoluto. "Si la felicidad de un ser consiste en la realización de su naturaleza, y si lo propio de la naturaleza espiritual del hombre es el amor, es el principio radical de la dinámica afectiva cuyo término es la propia plenitud.El amor recibido de los demás es uno de los factores más determinantes para el desarrollo y equilibrio de la persona. Y el amor y las manifestaciones de afecto tienen una dependencia esencial, si son referidas al bien como a un absoluto, entonces la felicidad del hombre se consigue mediante el amor al bien por sí mismo.






Carlos Gargallo

2 comentarios:

Caselo dijo...

Entregar y recibir una amistad de esa manera es maravilloso. Ahí no existen egoísmos ni apegos. Por eso, aunque me cuesta a veces, siempre doy sin esperar nada a cambio. Es difícil lograr ese equilibrio, pero cuando se consigue es el primer paso para el amor de verdad. Un abrazo

Carlos Eduardo

Anónimo dijo...

Por qué no te apuntas a nuestro tímido concurso?, Puedes aportar definiciones estupendas...
Me encantó tu entrada,

http://mosaicoderetazos.blogspot.com/2008/08/concurso-sobre-los-sntimientos.html

Besos

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